¿En algún momento viste a alguien deslizarse por la montaña con esa fluidez casi mágica y has planeado: "Yo deseo realizar eso"? El snowboard no es solo un deporte; es una descarga de adrenalina, una conexión directa con la naturaleza y, admitámoslo, ¡es increíblemente entretenido!
Si jamás te has subido a una tabla, es habitual sentir algo de temor o confusión. ¿Qué aparato necesito? ¿Me voy a caer mucho? ¿Por dónde comienzo? En este articulo te contamos todo lo que es necesario para ti comprender a fin de que tu primera oportunidad en la nieve sea un éxito total.
1. Antes de ir a la montaña: La mentalidad y el equipo
No compres, ¡alquila!
El error número uno de los principiantes es obtener una tabla y botas antes de comenzar. El aparato de snowboard es concreto según el nivel y el peso. Para tu primera oportunidad, arrienda en la estación de esquí. El plantel te va a ayudar a escoger la tabla adecuada para tu altura y te dará unas botas que te queden perfectas.
La regla de las tres capas
No necesitas un gabán de expedición al Ártico, necesitas vestirte de forma inteligente:
- Capa térmica: Camiseta y mallas ajustadas que absorban el sudor.
- Capa de abrigo: Un forro polar o sudadera sintética.
- Capa exterior: Chaqueta y pantalones impermeables (esto es vital, porque pasarás bastante tiempo sentado en la nieve al principio).
Imprescindibles: Guantes impermeables, calcetines de esquí (solo un par, no te pongas dos) y, por supuesto, el casco (la seguridad es lo primero).
2. ¿Eres "Regular" o "Goofy"?
Antes de deslizarte, necesitas saber qué pie llevarás enfrente.
- Regular: Pie izquierdo enfrente.
- Goofy: Pie derecho enfrente.
Truco para saberlo: Solicita a alguien que te dé un empujoncito despacio por la espalda. El pie que saques primero para no caer es, por instinto, tu pie dominante y el que acostumbra ir delante.
3. Tu mejor inversión: Un profesor
Sabemos que tienes un amigo que "te enseña en read more un instante", pero confía en nosotros: contrata un instructor para tus primeras 2 o 3 horas. Un profesional te enseñará:
- Cómo abrocharte las fijaciones.
- Cómo caerte de forma segura (para no lastimarte las muñecas).
- La postura adecuada (rodillas flexionadas, espalda recta).
Estudiar por tu cuenta frecuenta llevar a pésimos hábitos y a considerablemente más caídas superfluas.
4. Las primeras maniobras en la pista
Una vez en la nieve, practicarás estos tres pasos escenciales:
- One-footing: Deslizarte con el pie delantero enganchado y el trasero libre (tal y como si fuera un patinete). Es clave para moverte en las ubicaciones llanas y subir a los remontes.
- El derrape (la "hoja que cae"): Aprenderás a bajar de cara a la pendiente usando el canto de los talones para supervisar la agilidad. Irás de izquierda a derecha como una hoja bajando de un árbol.
- Tu primer giro: El instante "click". Pasar del canto de los talones al canto de los dedos. Aquí es en el momento en que realmente comienzas a realizar snowboard.
5. Tres consejos de oro para principiantes
La paciencia es tu mejor tabla
Te marchas a caer. Probablemente bastante. Pero cada caída es una parte del aprendizaje. No te frustres; para el segundo o tercer día, apreciarás una mejora abismal.
Mira hacia dónde deseas ir
En el snowboard, tu cuerpo sigue a tus ojos. Si miras a tus pies, terminarás en el suelo. Si miras hacia el frente y hacia donde quieres dirigirte, tu tabla te seguirá de manera natural.
Prepara tu cuerpo
No hace falta ser un atleta olímpico, pero hacer algunas sentadillas y ejercicios de equilibrio (como yoga) las semanas anteriores va a ayudar a que tus piernas no se agoten a ámbas horas.
Conclusión
Iniciar en el snowboard desde cero es un reto emocionante. Sí, los primeros pasos requieren esfuerzo, pero la sensación de independencia en el momento en que consigues encadenar tus primeros giros es indescriptible.
¿Te atreves a probarlo esta temporada? Prepárate, arrienda tu aparato y ¡nos observamos en las pistas!
¿Te ha dado gusto esta guía? Suscríbete a nuestro blog para mucho más consejos sobre deportes de invierno y rutas pasmantes.